Cada uno de nosotros tiene una zona donde la vida se siente un poco "hundida": falta de sueño, la atención se escapa al teléfono, las tareas se acumulan y el descanso, por alguna razón, no recupera. La buena noticia es que para una mejora notable no siempre se necesitan cambios radicales.
Esta prueba ayudará a determinar el hábito que puede brindarle el efecto más notable en este momento. El resultado no lo criticará ni lo presionará; le sugerirá un punto de apoyo suave y práctico desde el cual es más fácil comenzar.
Responda como suele hacerlo en la vida real, y no "como se supone que debe ser". Al final, recibirá una recomendación y dos pasos simples con los que puede comenzar sin sobrecarga.
























